Y nos dieron las diez y las once, las doce y la una... y las dos... y las tres...

Y nos dieron las diez y las once, las doce y la una y las dos y las tres.. 
Así, cual canción de Sabina empiezo hoy a relataros mis andanzas y las de "mi compañera" a las 2:25 de la madrugada empiezo a escribir.
¡El insomnio hace su aparición estelar! 
Miedo me da que vuelva a pasarme factura de las grandes, no hace más de 5 meses padecí un sincope por pasar 72 horas completitas sin poder dormir.
¡Hombre!... O ¡Mujer! (vaya leche de expresión, siempre hombre, hombre) ;-)... Que digo yo, que estando tomando medicación y melatonina (todos los días a las 21:00 noche) no me pasará nada.
Casi que no me fio...
Tengo que reconocer que mi insomnio siempre llega en momentos de más presión emocional, supongo que algún resorte salta para hacerme estar alerta y se pasa de rosca.
Mañana debo levantarme temprano y será movido, me prepararé para la tarde ¡Va ha ser la caña! Jajaja por lo menos le he perdido el miedo a eso de: "No voy a hacer... que luego duele" 
¡Ah! Y no penséis que porque os hable del insomnio no hay dolores, esos siempre me acompañan, en menor o mayor medida. La medida menor es casi siempre escasa.
                    
        
¡Buena noche!

Mar.



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