25 de junio de 2014

La cara: un sueño cumplido y la cruz: un doloroso adiós.

Un año inolvidable de un equipo que me hizo sobreponerme a mi enfermedad, me dio vida y me llevó en volandas cuando no podía apenas moverme. Es mucha la ilusión que tengo puesta en estos colores por hacerme vibrar, sentir y no pensar más que en llevar bien mis sintomas para llegar al partido del siguiente domingo. Este año fue un año duro para mi, la fibromialgia me echó un pulso muy grande y gracias a este equipo, conseguí ganarle batallas muy importantes. Al igual que el equipo, luché, creí y vencí. 

                  

El amor a estos colores son para siempre, en las buenas y en las malas, siempre estarán conmigo. Nunca llegué a pensar que en la mayor de las alegrías vividas hasta ahora, le acompañase un dolor tan grande. 
Parte de esta plantilla que nos hizo soñar y ver cumplido el sueño se marcha y su marcha deja un dolor profundo.  Es lo que tiene ser un equipo modesto, cada temporada te ganan el corazón jugadores que se implican, llevan con orgullo el escudo y después les ves partir. A eso estaba acostumbrada pero este año es distinto pues además,  los jugadores más emblemáticos, los que dieron el alma y corazón por este equipo, los que nunca abandonaban el barco, ellos son los que deben partir a buscar otro lugar, conseguir otro sueño. Es injusto que los estandartes de este equipo justo ahora no puedan seguir. Lo entiendo, aunque no comparto plenamente esa decisión, nuevo proyecto y más ambición para mantener la categoría, así es el fútbol, pero duele. Duele tanto como aguantar mi día a día sin una ilusión por la que luchar.
 No creo que nadie encuentre palabras suficientes ni justas para decirles lo mucho que les debemos, cuan agradecidos estamos a esos años que nos dedicaron y cuanto les vamos a echar de menos. 
Recuerdo como hace dos navidades, el club gastaba una broma el día de los inocentes diciendo que "Carlitos Maravillas", nuestro eterno Capi, se marchaba del club. Entonces, mientras leía la falsa entrevista, me entró pánico de pensar en este equipo sin él. Por unos momentos, antes de llegar al párrafo de: "2 jamones y un chorizo", creí la noticia y me pareció una pesadilla, hoy la pesadilla se hace realidad, deseo que tenga la despedida que merece. Además le acompañan otros tantos jugadores que al igual que él, son inolvidables. Son y serán siempre parte de este equipo, se llevan un trocito del corazón y el alma de esta afición. No puedo más que decir adiós con el alma encogida, desear que les vaya todo bien y que al igual que nosotros nunca les olvidaremos, que ellos no se olviden de nosotros. 
Ojalá el destino tenga algo muy bueno preparado para ellos.
¡Grandes logros para grandes jugadores!

Mi eterno agradecimiento por hacerme sentir, disfrutar, luchar cada día y esforzarme por sobrellevar mi enfermedad con alegrías e ilusiones. Sin vuestro esfuerzo y coraje este equipo y sus colores no estaría hoy donde se merece, ni yo habría pasado un año con mis dolencias tan feliz como lo ha sido.

A ellos:

Jhon Pirez
Abel Suárez
Martín Mantovani (con la pequeña esperanza que se vuelva a unir al equipo)

¡Gracias por darlo todo! 

Fer Ruiz
David Valleros
Carlos De la Vega
Carlos Martínez 

¡Eternamente gracias!

A día de hoy estos son los confirmados, espero no tener que añadir más.



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