28 de marzo de 2015

Una semana laboral completa.

Ya es fin de semana, acaba una semana laboral de mucha intensidad y pude con ella. Siempre fui una persona activa pero desde hace años con la depresión y empeoramiento de la fibromialgia, ser activa resultaba cuanto menos, complicado. Por ello, las semanas de mucha actividad laboral pueden acabar con mi físico, mi mente y dejarme ko unos días pero si consigo estar lo suficientemente activa y puedo con ello, mi autoestima sube como la espuma y mi buen humor se hace notar.
Volví a conducir, cosa que hace tiempo no hacía y tengo que reconocer que me encanta, disfruto con ello. Durante la semana visité muchos almacenes en busca de material, eso hace que tenga que coger el coche y tener más trato con la gente. Mis paseos en coche entre poligonos industriales "es lo más" puesto que la conducción por allí necesita de mucha concentración y una seguridad y arrojo que no se tiene conduciendo por carreteras comarcales. No sé si habéis tenido oportunidad, pero conducir dentro de un polígono es esquivar continuamente palés, coches en doble y triple fila, puertas que abren de golpe y sin mirar, pasar por sitios estrechos entre camiones que cargan y descargan y hay que tener el arrojo de saber salir y no esperar en exceso puesto que si esperas, pasarán continuamente, nadie te cederá el paso.
Estos días he comprobado mi seguridad y autosuficiencia moviéndome por esos lugares. Y no, no es ego, no es "echarme flores" he descubierto que si con humildad, reconozco de lo que soy capaz, crezco como persona y seguridad en mi misma, muy necesario después de haberme pasado toda una vida creyéndome inútil y perezosa.
Los momentos musicales entre trayecto y trayecto donde no puedes evitar (ya que no me oye nadie) cantar a pleno pulmón, no tienen precio y me dejan con una sonrisa "tonta" el resto del día.
El miércoles fue un día de locos, paseos, llamadas, papeles, salir tarde de trabajar y de tarde mi primera clase de alimetación. Eran las 15:00 cuando llegaba a casa, media hora para preparar y comer, a las 16:00 empezaba la charla y ni siquiera sabía el sitio exacto donde se daba. Pero me lancé y allá que fui. Una charla muy productiva en la que también me sorprendí a mi misma la cantidad de datos que pude retener. 
Hubo también un viajecito furtivo a las afueras de Madrid con GPS puesto que no conocía el lugar. Ni más ni menos que  por la carretera de Toledo, que si se caracteriza por algo es por tener un tramo con mucho trafico y mucho movimiento cambiando de carril. Pero llegué, a la primera, eso si, a la vuelta la lié parda jajaja me confié en que sabía el camino y acabé dando vueltas por Parla hasta que di con el hospital del sur, al que he llevado en más de una ocasión a mis suegros y desde allí ya supe volver. Como veis, semana completita. 


Mar.

2 comentarios:

  1. Enhorabuena Mar. Mucha gente no sabe lo que significan esos "pequeños grandes" logros y cómo nos animan porque nos sentimos útiles y una parte de la persona activa que fuimos.

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  2. Gracias tesoro!! Nuestras pequeñas cosas, nos dan la vida.

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