27 de enero de 2014

¡Me pasé de peso! Otro motivo de agradecimiento a "mi compañera" ;-)

Tengo que reconocer que me preocupa el peso que tengo de más. Noto como poco a poco los pantalones encojen, los jerseys de cuello alto me ahogan y mis curvas se ven bastante menos, bueno... la de la tripa es más prominente, cada día se parece más a la circunferencia de un balón de playa ;-) ¡Vamos, que como para lucir tipin este verano!
Hace unos meses cambié la medicación y aumente dosis y otros varios medicamentos que no me ayudan a estar en forma. El mes pasado se lo comuniqué a mi doctora y su respuesta fué: "Mientras estés tomando estas pastillas será muy difícil no engordar" y mira que adoro a mi doctora pero... Inma ¡Por favor! Digo yo que ¡algo podremos hacer!

                       
 
La verdad es que en dietas no puedo pensar, soy malísima para seguir una. No por que no me guste la comida, o sea poca cantidad, si no porque soy incapaz de hacer todos los días un menú para mi sola. No me gusta nada cocinar y eso de hacer dos comidas al día me abruma.
Digo yo, que andar también ayudará...
pues a ver como lo hago porque después de andar (la última vez, durante 12 días seguidos) me dá un brote fuerte y ¡a ver quien es el guapo que puede seguir! Y del resto de deportes o gimnasia ni hablamos ¡misión imposible!
Además, siempre tengo trastornos en la alimentación, nada grave ni crónico pero lo suficiente como para que mi cuerpo lo note.
Beber agua es una pesadilla, a pesar de tener problemas de boca seca no hay manera de beber. Soy capaz de pasarme todo un día con un solo vaso de agua o el líquido que tome en las comidas. Incluso he tenido épocas, como en los embarazos, que beber agua es un suplicio ¡me sienta fatal!
En estos días, desde que empece con los problemas graves de sueño, no tengo necesidad de comer, cualquier cosa que como, es obligada.
Los desayunos son más fáciles, suelo hacerlo en el trabajo a si que voy al bar y eso de pedir y que te pongan lo que te apetece hace mucho más sencillo que coma con ganas. El medio día me satura, preparar yo misma la comida. A las 15:00 llegan los chicos, y cuando hay que ponerse a comer, ya no tengo hambre. Y no por picar entre horas o probar las comidas, es porque no me gusta cocinar (aunque se me de bien. ;-)) y, como decía mi abuela, al llegar la hora de comer "estoy estragada"  o sea, arta de comida. En conclusión, no como o como poco y la merienda se adelanta. A eso de las 17:00 ya estoy con un descafeinado con leche y galletas, o magdalenas, o pan con aceite y azúcar, o... Y esa suele ser mi última comida del día, o me da por cenar a lo grande. 
Y eso..
 ¿Cómo se controla? ¡Yo soy incapaz! La verdad, nunca me importó tener unos cuantos kilitos de más pero cuando afecta a mi salud, ya bastante tocada, será momento de preocuparse y poner cartas en el asunto.
¿Algún consejo? 
¡ Se admiten y agradecen sugerencias! 
En mi opinión, creo que vivir una temporadita en casa de mamá y que me prepare la comida que ella quiera y yo necesito sería lo ideal ;-)

Mar.

3 comentarios:

  1. Ami me pasa lo mismo i como por la enfermedad o eso dce mi medico al k tambien adoro pero k creo k con la enfermedad no me ayuda mucho m da ansiedad

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
    2. La ansiedad forma parte de la enfermedad. Tienes razön. Gracias por opinar. Besitos!!!

      Eliminar

Opina con respeto cuanto quieras, comparte tus vivencias o pregunta si tienes alguna curiosidad por saber.