31 de enero de 2014

En días como hoy

En días como hoy, en los que no hay nada que puedas hacer, salvo quedarte en cama o como mucho en el sofá sin poder hacer nada físico, es cuando te das cuenta de lo mucho que puedes llegar ha hacer en un día bueno. Suelo imaginar la de cosas que haré mañana y pienso en todas esas energías que derroché o el tiempo que perdí cuando tenía energías para hacerlo.
Compruebo como mis días deberían ser estratégicamente planificados y hacer un horario donde las tareas por hacer se regularan para no gastar ni una pizca de energía de más y así, poder con todo. Curiosamente cuando vuelvo a la normalidad no cambio absolutamente nada y creo saber porque...
He notado que salvo alguna ocasión en la que pierdo la cabeza y me lío la manta, he cultivado un temor por el como estaré después de hacer algo y en consecuencia, pienso tanto que la mayoría de las veces no hago nada.
Me agobia mucho cuando estoy sin poder moverme, todas las tareas que están sin hacer y para colmo, en casa no es que me ayuden mucho. A si que, tengo que seguir aprendiendo a dosificar energías, a ser un poco más valiente y no pensar en como estaré después, y a no agobiarme cuando no puedo ir a trabajar o hacer tareas. Esto es un no vivir, siempre en un circulo vicioso que acaba y vuelve a empezar. No hay manera de enseñar solo mi lado bueno, mi optimismo y mi valentía. Siempre termina saliendo la pesimista, la cobarde y la débil.
Y para colmo, sale mi culpabilidad "¿Para qué escribes esto?¿Para qué te digan lo valiente que eres?¿Acaso necesitas dar pena?"
Buffff!! Que agobio!!! 
Solo me deshago, quizá no debiera colgarlo en el blog, dejarlo para mi sola, ya solo con escribirlo es suficiente... O quizás alguien más que yo se sienta así, quizás alguien me entienda, quizá alguien esté pasando por esto... ¡Ojalá no! ¡Ojalá sea la única a la que le afecte esto! ¡Ojalá no existiría esta enfermedad! ¡Ojalá estuviera loca!
Hablar, hablar, hablar...
Pensar, pensar, pensar...
Dejar pasar el tiempo y en el tiempo que transcurre, deslizar nuestra vida sin pesar...
Agarrarse fuertemente a las riendas de la vida, sacar de una pequeña cosa un mundo y que mi mundo aunque pequeño sea coqueto...
Mis cosas, que mis pequeñas cosas me pongan una sonrisa en la cara...

                       
 Es momento de sacar una de esas sonrisas que guardo en el bolsillo, echar todo lo malo a la mochila y andando... Bueno andar no, que no puedo ;-) 


Mar.

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