19 de octubre de 2013

Tontorrona, como el día, pero perfecto día de otoño si no fuera por "mi compañera"

Se conoce que "mi compañera" sabe que estoy escribiendo un blog sobre ella y ha dicho: "¡Vamos a darle de que hablar!" 

Un sábado que empezó con un sol brillante que daba la energía perfecta para aprovechar la mañana en las tareas de casa que no puedo hacer entre semana.
Las cosas se torcieron cuando empecé a recoger la cocina, no me encontraba bien y parar a cada poco hacía que mi buen humor inicial desapareciera. Me frustré cuando vi que no iba a conseguir aprovechar. A eso de las 12:30 ya era prácticamente imposible continuar, me puse a preparar la comida y mis hijos tuvieron que ayudarme a terminar. Mi zona lumbar ya no podía más y para colmo las piernas no podían sujetarme recta y firme.
Menos mal que el humor de mis hijos me hizo no perder la sonrisa.
Primero me frustré, después empecé a soltar muchos improperios por esta mi boquita y se convirtió en cabreo. ¡Teníais que haberme oído! O mejor no, igual dejabais de hablarme ;-) jajaja
Lo mejor empezó cuando mis piernas empezaron a temblar y cada paso era un: " aaaay que me caigo" mis hijos mientras empanaban el pollo y ponían la mesa se reían y decían cosas como que parecía chiquito de la calzada andando. Como no me gusta la idea de parar y que ellos hagan todo el trabajo, intenté hacer alguna cosa pero además las manos tampoco me respondían con la consecuencia de quemarme con el caldo al intentar coger la olla para pasarlo a otra para colarlo, que se me cayeran un par de vasos y no pasó más porque mis hijos terminaron por cabrearse conmigo y mandarme parar.
Hoy hice como ellos: "traemé..""acercamé.." jajaja ¡eso de vez en cuando mola! Solo me gustaría que no estuviera de por medio "mi compañera".
Después de comer mi única actividad es estar tirada en el sofá que bien debería ser la cama, pero ¡me niego! Ya me ha quitado hoy bastantes cosas por hacer, tengo que aguantar el dolor que me produce, incluso el estar en contacto con el sofá y me perderé una cena en casa de mamá para celebrar el cumple de mi sobrino.
Aunque todavía no he dicho la última palabra ¡Como pueda me voy! 

¡Que necesario me resulta el buen humor! 

Por cierto para mañana tengo pensado un post con buen humor y os voy a contar mi repertorio de "uuufs" "uys y ays" y el tantas veces dicho "la madre que.. a "mi compi"" 



Mar.





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